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Estampillas
POEMA ESCRITO POR EL POETA BOMBERO DON GERMÁN MUNITA EN EL ACTO DE HOMENAJE Y BENEFICIO A LA SEÑORA MADRE DE EMILIO GRÜNENWALD, EFECTUADO EN EL TEATRO MUNICIPAL EN 1901.

EMILIO GRÜNENWALD

Impulsado por noble sentimiento
hoy nuestra culta sociedad reunida,
viene a calmar el hondo sufrimiento
de una madre infeliz, cuyo sustento
agostó el sacrificio de una vida.

Y a la par, que alivia, aliento poderoso
a nuestro insigne institución le imparte,
¿quién no muere en las llamas orgulloso
si un pueblo entero, grato y generoso,
cuida a los suyos y en su tumba gime?

Quién no envidia al héroe la mortaja
que al mártir del deber torna en querube,
si del revuelto mundo en la baraja
el hombre es carne que al sepulcro baja
y alma la gloria que a los cielos sube?

Es de la abnegación apenas copia
el patriotismo que las almas llena,
que el patriota defiende cosa propia
y el bombero en la meta de su utopía
perece en los incendios por la ajena.

En esta institución, desaparecidos
de razas y naciones los linderos,
marchamos todos hacia el bien unidos
y por el bien ajeno confundidos
somos todos hermanos verdaderos.

Apoteosis, más que recompensa
la presente velada significa:
si en la madre templamos pena intensa
admiramos al hijo que en la defensa
de lo ajeno la vida sacrifica.

Consecuencia tan noble y distinguida
trae consuelo a la infeliz que llora
y deja a la voluntad enaltecida
mostrando que si acaso hay en la vida
la noche del dolor tiene su aurora.

Emilio Grünenwald no ha sucumbido
al indómito embate de la suerte
para dormir el sueño del olvido:
de la tierra su espíritu ha surgido
superior al olvido y a la muerte.

Sociedad generosa y justiciera
que la virtud del bien jamás olvida,
prueba con su presencia lisonjera
que es sólo circunstancia pasajera
la muerte que fecunda nueva vida.

Y nuestros bomberos, siempre fieles,
porque el deber de gratitud lo exige,
es el puesto de honor en los cuarteles
coronada la frente de laureles
conservaremos su gloriosa efigie.

(Emilio Grünenwald, Bombero de la 7ª. Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago, muerto el 14 de noviembre de 1901 a consecuencia de las heridas recibidas en acto del servicio del día 19 de septiembre de ese mismo año)